Sobre el Libro

“Pensar y emprender” es una producción innovadora con varios años de primicia, pues la idea medular con la que Ariel llegó al Marketing Cultural data de 2001, que rescata las partidas de nacimiento de los grupos (usos y costumbres culturales) para guiarlos hacia la organización de sus capacidades...

En algunos casos es posible dividir y sintetizar ciertos contenidos con fórmulas generales como:

“desde el punto de vista tal...” o “según la perspectiva cual....”; sin embargo, “Pensar y emprender” es un abanico de aristas dialécticas. Un movimiento lúdico que no se detiene en una teoría, experiencia, escenario o rol, sino que por el contrario los alterna constantemente, cambiando de sombrero y de zapato del mismo modo como es necesario que hagan los emprendedores a la hora de capitalizar sus ideas en planes de acción instrumentables. De allí que el lector se encuentre con un mosaico de cooperación cognitiva y empírica donde el ejercicio de las analogías hace las veces de puente a la novedad de sus propuestas, dirigido a proyectos tangibles, realizables; es decir, competitivos.

El sello del “Marketing cultural” es el punto máximo de una ola de innovaciones creativas e integradas en el mar estratégico de un libro que también le abre sus puertas al estudio de los valores sociales, históricos y políticos de una macro aldea de la cultura. Llama a las ciencias “clásicas”, generalmente apartadas de los estudios de mercadeo y compendios estratégicos, a incorporarse al “nuevo” mapa informativo de los ciudadanos.

La primera lectura de “Pensar y emprender” fue un disparador para repasar simultáneamente esquemas como los que realizara Negroponte en “Ser Digital”, McLuhan en “El medio es el masaje”, Eco en “Apocalípticos e integrados”, Barbero en “De los medios a las mediaciones”, Watzlawick en “Teoría de la comunicación humana”, y Weil en “La comunicación global”, entre otros. Un recorrido harto completo de investigaciones y proposiciones básicamente sociológicas, y necesariamente culturales, de evaluación sobre los diversos procesos de “uso y consumo” de y entre los grupos, las cosas, las ideas y los procesos históricos.

Alejar esta propuesta de aquellas miradas previas, o simplemente mantenerlas divididas, es una forma casi precisa de seguir hablando del pasado del presente, en vez de pensar en emprender el futuro que está ocurriendo. Pues, ha sido este el sentido de los “braceos” del texto: la dialéctica entre el avance tecnológico y los orígenes, en un marco instrumental orientado a la aplicación de emprendimientos “cooperativos”.

“Pensar y emprender” es una producción innovadora con varios años de primicia, pues la idea medular con la que Ariel llegó al Marketing Cultural data de 2001, que rescata las partidas de nacimiento de los grupos (usos y costumbres culturales) para guiarlos hacia la organización de sus capacidades (capitalización estratégico-profesional) según las pautas del escenario actual (competitividad) y con un objetivo tangible de aplicación: la sustentabilidad de los emprendimientos.

Lic. M. Cecilia Moncalvo